sábado, 28 de abril de 2012

Coaching: Vive intensamente y recuerda...

El discurso más corto...por Bryan Dyson, ex Presidente de Coca Cola… Lo dijo al dejar el cargo de Presidente de Coca Cola.

"Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire”.

Estas son:
- Tu Trabajo,
- Tu Familia,
- Tu Salud,
- Tus Amigos y
- Tu Vida Espiritual, 


Y tú las mantienes todas éstas en el aire. Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.

Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo...crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie. esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso, ámala.!

Vive intensamente y recuerda:

Antes de hablar... ¡Escucha !
Antes de escribir... ¡ Piensa!
Antes de criticar... ¡ Examínate !
Antes de herir... ¡ Siente !
Antes de orar... ¡ Perdona !
Antes de gastar... ¡ Gana !
Antes de rendirte... ¡ Intenta !
ANTES DE MORIR... ¡¡ VIVE !!

viernes, 27 de abril de 2012

Oración

Señor 
Concédeme la Serenidad
para aceptar las cosas
que no puedo cambiar.
Valor para cambiar
aquellas que puedo, y la Sabiduría
para reconocer la diferencia.


Creo en el sol
aún cuando no brilla.
Creo en el amor
cuando estoy sólo.
Creo en Dios
aún en su silencio.

Poema



PUENTE SOBRE AGUAS TURBULENTAS

Si la vida, te trata mal
y pierdes fuerza y moral
no te acobardes.
Siempre tendrás
una mano que estrechar
si alguna lágrima
entristece tu sonrisa y tus ojos
si te falta paz
cruza el puente sobre aguas turbulentas
y la encontraras.
Si no sabes, que camino tomar
si tus noches son un poco de soledad
si necesitas hablar.
Siempre tendrás
una mano que estrechar
y si te falta amor
si el dolor te ahoga el alma
y apenas puedes respirar
cruza el puente sobre aguas turbulentas
y te aliviaras.
Pisa fuerte al caminar
y brillaras cada día más
creo tanto en tí.
Siempre tendrás
mi mano, mi amistad
tus sueños
van camino de la luz
cruza el puente sobre aguas turbulentas
no te dejes arrastrar
déjame que yo sea ese puente
cuando me pidas cruzar.


Frase

‎"The more man meditates upon good thoughts, 

the better will be his world and the world at large."


~ Confucius

martes, 24 de abril de 2012


Must Watch Viral Video Shows What It’s Like To Life Leap Like a Kid


http://www.lifeleapsprogram.com/2012/04/13/must-watch-viral-video-shows-what-its-like-to-leap-like-a-kid/
ESTOY ENFADAD@ ¿CÓMO LO GESTIONO? (Artículo Psicóloga Emocional)

¿Quién no se ha enfadado alguna vez? Todos lo hemos experimentado en algún momento de nuestra vida.

El ENFADO es una de las emociones negativas que más nos cuesta controlar. Implica a muchas otras emociones como la frustración, el odio y la ira cuando no aprendemos a gestionarlo.
El ENFADO, también denominado enojo, parte de una sensación de amenaza. Una amenaza que puede ser física o psíquica y que viene provocada por una descarga de catecolaminas.
Las catecolaminas son un conjunto de sustancias entre las que se encuentran la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina. Vienen asociadas al estrés y en los estudios más recientes se vinculan a la obesidad.
Dependerá de la intensidad del enfado se producirá una mayor o menor descarga de catecolaminas. De tal manera que, el cuerpo se preparará energéticamente para afrontar o huir de la situación que nos produce dicho enfado.

Al mismo tiempo la adrenalina, a través del sistema nervioso, hace que entremos en un estado de excitación generalizada que puede durarnos desde unos pocos minutos, a horas e incluso días. A mayor prolongación en el tiempo mayor exposición a este estado de hipersensibilidad que hace mantener los niveles de excitación. De tal manera que las personas están más predispuestas a volverse a enfadar, bien sea porque han sido nuevamente provocadas, se sienten atacadas, o se encuentren cansadas.

Para entender mejor de lo que estamos hablando os pongo un ejemplo de la vida cotidiana. Llegamos a casa después de un día agotador de trabajo, nos encontramos muy cansados, pero al cruzar la puerta de nuestro hogar vemos todo desordenado, los niños no han recogido los juguetes y además se están peleando sin que nuestra pareja haga nada por calmar la situación. Lo más probable que suceda es que nos enfademos y como estamos cansados se nos olvide calmarnos, buscar una explicación lógica a lo que está pasando en casa, y mantener una conversación asertiva con nuestra pareja para llegar a una solución sin que se nos dispare los niveles de catecolaminas y adrenalina.

¿Qué es lo que ha pasado en el ejemplo anterior?
Al margen de que se nos disparen los niveles de estos neurotransmisores, lo más importante es que no hemos sabido identificar a tiempo los síntomas del enfado para poder controlarlo.

¿Cuáles son esos síntomas?
Por nombraros algunos de los síntomas físicos os mencionaré el pulso y la respiración acelerados, enrojecimiento facial y subida de la temperatura corporal. En vuestras manos está el aprender a reconocer los síntomas más psíquicos, situaciones que os alteran, temas que os molestan, es decir, aprender a conoceros mejor.

¿Qué pasa cuando no somos capaces de reconducir nuestro enfado?
Lo que sucede es que nuestra temperatura emocional irá en aumento hasta desencadenar en un estallido de ira.
Para evitar llegar a esos extremos de falta de control, debemos aprender a conocernos emocionalmente, de esta manera disiparemos el malestar con mayor facilidad.
La clave está en mantener un pensamiento positivo en el momento crítico que empezamos a enfadarnos. Si conseguimos dominar este punto de inflexión donde identificando los síntomas, evitamos alterarnos, no le echamos a los demás la culpa de lo que nos pasa y no nos ahogamos en el rencor, conseguiremos gestionar el enfado de una manera emocionalmente positiva.

Desde el punto de vista de la Inteligencia Emocional cuando dos personas discuten llegando al enfado, demostrará ser más inteligente aquel que primero medie la reconciliación o bien aquel que realice una retirada a tiempo para que la cosa no llegue a más.

No debemos olvidar que las emociones son algo innato del ser humano, por tanto la gestión de las mismas depende sólo de nosotros y no de los demás. Manteniendo un buen nivel emocional en base a nuestra autoestima podemos llegar a controlar las emociones negativas sin reprimirlas. Las emociones deben ser expresadas, sin que ello nos limite emocionalmente.

CIARA MOLINA
Psicóloga Cognitivo-Conductual especialista en Gestión Emocional

jueves, 19 de abril de 2012

El Perdón

EL PERDÓN (Reflexión)

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras,
te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías.
Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello,
pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.

El perdón es una expresión de amor.

El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.

Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos escencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidarlos.

El perdón no es olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.

No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.

No es minimizar los eventos ocurridos.

No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente
a la reconciliación con el agresor.
Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor
y por tal motivo lo rechazamos.
No implica eso para nada, el perdón es UNICAMENTE PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y es más, a veces se ponen hasta peor.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.
La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento.
Te tiene encadenado.

El perdón se debe de realizar "sin expectativas" sin esperar que nada suceda.
Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará.
Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento.
Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor.
Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el EGO.
EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene cómo ser cambiado.
Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos.
Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.

La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.

El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario.

Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.

Aceptamos que somos APRENDICES!
Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.

Perdona para que puedas ser perdonado.
Recuerda que con la vara que mides, serás medido...

PAULO COEHLO

lunes, 16 de abril de 2012

Coaching: Profundizando en las Intenciones -Fragmento literal de “El Factor Confianza”, escrito por Stephen Covey Jr.

PROFUNDIZANDO EN LAS INTENCIONES

En mi propia vida, cuanto más he interactuado con otras personas en todos los niveles de la vida - familia, amistades, trabajo, iglesia y asociaciones -, más me he dado cuenta de la importancia que tiene examinar con regularidad las motivaciones y las intenciones. Por ejemplo, cuando he tenido ocasión de hablar a grupos en la parroquia, me he dado cuenta de lo importante que es plantearme constantemente a mí mismo esta pregunta: ¿pretendo ayudar o impresionar? Esto me sirve para tener en mente la motivación y hablar de un modo más abierto e íntegro.

Una buena manera de examinar las motivaciones es recurrir a una adaptación de los "cinco porqués", una sencilla técnica de resolución de problemas popularizada por Toyota en la década de 1970. La idea de Toyota era empezar con el problema final y trabajar a la inversa pasando por una serie de “porqués” hasta llegar a la causa principal. Hemos descubierto que este proceso también funciona muy bien con uno mismo y con otras personas para descubrir las verdaderas intenciones.

Por ejemplo, supongamos que se siente infravalorado, poco apreciado y por lo general disgustado con su situación actual en el trabajo y concierta una reunión con su jefe para comentar esta cuestión. Someterse a los "cinco porqués" antes de la reunión podría influir de manera notable en el contenido y los resultados de la misma.

1. ¿Por qué me siento infravalorado y poco apreciado? - Porque no creo que la gente vea el buen trabajo que estoy haciendo.
2. ¿Por qué creo que no ven el buen trabajo que estoy realizando? - Porque parece que se centran completamente en la savia nueva, en las promesas emergentes.
3. ¿Qué me induce a pensar que se fijan únicamente en las promesas emergentes? - Que asciendan a Sarah la semana pasada; ¡debería haber sido yo!
4. ¿Por qué creo que ascendieron a Sarah y no a mí? - No lo sé. Tal vez sea lo que quiero comentar con mi jefe
5. ¿Por qué quiero comentárselo al jefe? - Bueno, pues supongo que la intención que tenía en un primer momento era desahogarme y quejarme por el ascenso de Sarah. Pero supongo que lo que realmente quiero entender es qué puedo hacer para añadir más valor a la empresa, para que me consideren más seriamente cuando surjan futuros ascensos

Por lo general, después de "cinco porqués" uno llega a la verdadera intención o se aproxima mucho a ella. En cuanto se descubre el verdadero "porqué", se está en disposición de decidir si la intención resulta satisfactoria o se quiere cambiar. La clave es sencilla: si la intención se basa en principios (interés, contribución, búsqueda del beneficio mutuo, hacer cosas por el bien de los demás), reportará un incremento de la confianza; si no, una reducción.

domingo, 15 de abril de 2012

Coaching: 5 maneras de quejarse menos y ser mas feliz (adaptación Majo)

Parece que quejarse es algo innato del ser humano. Lo hacemos todos, hasta las personas que lo “tienen todo” se quejan. A veces nos quejamos sin siquiera darnos cuenta, pero rara vez nos resulta útil.

¿Qué ocurre si tú eres la persona atrapada en la actitud negativa? Hay días en que todo parece ir mal y quejarse resulta ser la cosa más fácil de hacer.
Resulta más fácil quejarse en lugar de resolver un problema. Pero adaptar una actitud más positiva y obligarse a poner fin a tus quejas ¡es posible!

Aquí algunas maneras de cómo dejar pensamientos negativos para enfocarnos en encontrar soluciones

1. Cambia tu manera de pensar.
Esto es mucho más difícil que parece. Nuestras mentes tienden a gravitar hacia pensamientos negativos. Para dejar pararlo necesitas practicar ser más consciente. Cuando te encuentras pensando o pronunciando un comentario negativo sobre alguien o algo, deténte y oblígate a decir algo positivo en lugar de negativo.
2. Permítete darle rienda suelta a todos de vez en cuando.
Ignorar todos tus pensamientos negativos tampoco es bueno. Si estás realmente pasando un mal momento, no tengas miedo de compartir tus sentimientos con un amigo cercano o un miembro de la familia o ver a un terapeuta. No te sientas avergonzado si necesitas hablar sobre sentimientos negativos.
3. Haz una lista de las cosas que estás agradecido.
Primero que nada!!! Cada mañana! piensa en todas las maravillas y la gente increíble que hay en tu vida. Dale Gracias a Dios! Cualquier queja tonta quedará automáticamente a un lado.
4. Intenta ser el cambio que deseas ver en el mundo.
La próxima vez que estés con gente y todo el mundo se esté quejando, dí algo para pararlo o por lo menos no añadas más quejas.
5. Acepta responsabilidad
Si algo te está molestando o bien arréglalo o acepta que no se puede hacer ahora mismo, ¿por qué quejarse? El quejarse es una actividad pasiva. Cambia el quejarse a una acción para resolver el problema o simplemente, acéptalo.