martes, 20 de septiembre de 2011

No es lo mismo...


No es lo mismo escuchar que oír. 
Oír es prestar atención a lo que nos dicen las palabras y los sonidos. 
Oír es ponerse en actividad, es despertar y cambiar. 
Oír es una invitación para conocer algo nuevo. 
Oír nos posibilita descubrir la belleza en una persona, los suspiros de la naturaleza. Los sutiles sentimientos de entrega de un músico en una canción. 
Oír es abrirse a una felicidad que sintoniza nuestros más íntimos sentimientos y nos hace vibrar con nuestro interior.
Oír es abrirse a una felicidad que sintoniza nuestros más íntimos sentimientos y nos hace vibrar en nuestro interior.